Retorno al caos

Febrero 7, 2010 por pendulumlikeswing

Ismael está volviendo a enloquecer. Su escepticismo choca contra el impulso hacia la ficción. Justo cuando ha vuelto a ese mundo, derrotado porque sigue igual de vacío, enferma de nuevo. Cefalea intensa, estómago podrido y muchas horas de sueño que no lo recuperan. Cómo se pueden relacionar esos dos eventos sino a través de la causalidad. Pero la relación de causa y efecto, en este caso, es poco probable. Ismael se imagina incidencias mágicas entre el malestar físico y las decisiones erradas que conducen a la incomodidad. El regreso es un fracaso. Sigue sintiendo que nada tiene que hacer ahí. Los atractivos que prometía el retorno tampoco están. T ya no quiere ser su amante, G no aparece, y la joven de pantalones anchos decidió no volverlo a besar. Sumergirse otra vez en el miasma de la ciudad, en la noche degradada, como si todavía rescatara un tesoro. Ya no hay tesoro.
Ismael está volviendo a enloquecer. Continúa depositando sentido en eventos futuros cuya valoración subjetiva sobrepasa los límites del sentido común. Esta semana que termina era un encuentro para tejer lazos que rescaten. Fracaso. Y con la terquedad de un niño, vuelve a lo mismo. La semana próxima se ha propuesto depender del quinto día. Un encuentro académico con el joven de la camisa de Bowie. Ése con el que soñó hace poco. ¡Cuál es el asunto con los dientes! El Freud simplificado le dice que se trata de impotencia. Y tiene mucho sentido. En el sueño, el joven se acerca a olerle el cuello, preludio que detona la pasión. La sexualidad y el sexo ya parecen espejismos malogrados. Entonces, el quinto día.

Latido que penetra

Febrero 3, 2010 por pendulumlikeswing

Era miércoles y el sol brillaba, picante, sobre las cabezas de los transeúntes. Gradiva caminaba agitada con su maleta colgando de la espalda. Nunca se lo hubiera imaginado: esa mañana la volvería ver.

Vuelvo al romanticismo

Enero 31, 2010 por pendulumlikeswing

Nunca me fui.

Yo habría hecho algo con una mujer que me hubiera amado… ¿Por qué te ríes? El amor es el alimento y como la atmósfera del genio. Las emociones extraordinarias producen las obras sublimes. En cuanto a buscar lo que yo necesitaría, renuncio a ello. Además, si alguna vez la encuentro, me rechazará ella. Soy de la raza de los desheredados y me extinguiré con un tesoro que fuese de cristal o de brillantes, no lo sé. (La educación sentimental, II)

Como dice Pessoa

Enero 29, 2010 por pendulumlikeswing

Yo también soy un “Un misántropo amoroso de la humanidad.”

Pregunta clave…

Enero 26, 2010 por pendulumlikeswing

que nos hizo la profesora de crítica, mi nuevo amor platónico: “¿Qué entienden por literatura?”
Dejo registro de mi respuesta, más o menos espontánea, para burlarme de ella en unos años, o ver cómo se desarrolló mejor:
“Entiendo por literatura un conjunto de objetos artísticos, orales o escritos, producidos por uno o más individuos, que en cierta medida (sujeta a investigación en cada caso particular) es resultado del contexto del artista, su subjetividad, sus circunstancias personales, etc. El límite de ese conjunto es variable y se determina a través de la discusión racional argumentada.”

9:40

Enero 23, 2010 por pendulumlikeswing

La noche apareció como un reposo aéreo
la noche, era un ánimo elegante en que la tierra
guardó un silencio extraño
para que las formas decidieran sus colores.
(Leopoldo Lezama, Luz de Origen, I, frag.)

¿Tacto?

Enero 21, 2010 por pendulumlikeswing

Ahora ya sabes que vivo con los ojos cerrados.

Debilidad

Enero 20, 2010 por pendulumlikeswing

No recuerdo quién, tal vez fue ella, dijo alguna vez que tenía muchas ganas de amar, pero era tan egoísta, que llegaba a la incapacidad. Hoy sé, con evidencia, que lo mismo me pasa a mí.
A estas horas de la madrugada siento una necesidad física, fisiológica de ser-con-otro. Llevo tanto solo, ¡tanto! Es que mi tiempo, mis cosas, mi, mi. Mi sufrimiento infundado, mi soledad, mi espacio, mi incapacidad para comunicarme. Mi.
Y cómo es eso de anhelar tan fuertemente, hasta el llanto, sin un objeto concreto en la mente. Un deseo abstracto que está en las vísceras.
Esta noche me siento vulnerable. Flaquea mi certeza de permanecer así, afirmación que antes hacía con un convencimiento casi obsesivo.
Ni siquiera tengo una muñeca con ojos de botón. Estoy absolutamente solo. Entonces los planes, los deseos, los sueños, de repente, me parecen ridículos, un despropósito. La vida misma, así vivida, lo es.

Miedo.

Por la ventana entreabierta penetra un viento tenue. Todo mi calor desperdiciado. Los movimientos frenéticos de mis pies hacen un sonido extraño bajo las sábanas. La música suena levemente, para no despertar a nadie. Entonces, me doy cuenta de que las canciones que más me conmueven, las que escucho como patología, sólo la conozco yo. Hace muchos años que no comparto lo que me da más placer. Está todo guardado aquí: libros, palabras sueltas, lugares, colores, imágenes. La conclusión es que no existen, por nunca salir. Empirismo de los goces, irrealismo de la interioridad. Mis anécdotas más privadas, más hermosas, de repente dejé de contarlas. Nunca me senté a decirle a alguien el relato completo de Europa. La historia detallada con esas tres mujeres. Eso está aquí y ahora se asoma en las costillas y me hace doler. Es como apilar cosas valiosas debajo de la cama. Para qué. Los tesoros se pudren allí.
El futuro punza mis pupilas. La vida más triste, el desperdicio mayor desfila en mi imaginación que proyecta.
Yo también, como O, sueño con que alguien pierda la cabeza por mí (pero él sí se cree capaz).

Idealización de momentos

Enero 18, 2010 por pendulumlikeswing

De las cosas que me resultan más gratas es tener madrugadas como ésta. Sentirme tan a gusto con alguien llena mi vida de esperanza y de dicha. Estoy tranquilo.
Ella genera confianza, es muy cómodo cuando hablamos. Será porque comprende la dinámica de una verdadera conversación, preguntas mutuas, y no un despliegue fanfarrón del enorme ego por horas. Algo que debo aprender. Ahora me fijé, sin mucha intención, ¡no había notado lo guapa que es!
Y él, ¡vaya personaje!, prefiero no extenderme porque la cursilería podría alcanzar niveles aún mayores. Sólo digo que genera mucho amor, no ése amor que me enferma, sino un afecto inmenso que se transforma en deseo de saberlo todo.
Los tres hablamos sin mucha insistencia sobre nuestras vidas, nuestros miedos, los deseos que a veces se nos cruzan. La conexión es todo un acontecimiento.
Y ni siquiera importa que a la hora de dormir una de mis pesadillas se haya convertido en realidad: estar acostado en una cama llena de cobijas en la mitad de dos personas. Además, una gatita comenzó a maullar, justo cuando había logrado conciliar el sueño. Muchos calambres.
Finalmente, nos quedamos los dos escuchando música, como otras veces. Mostrar sus “placeres culposos”. Oírlo cantar frente a la pantalla la letra de memoria y no poder de la risa. Encontrar una conexión más en Sinatra. Poner el tocadiscos y bailar con un sombrero de copa (de icopor azul y escarcha). Escuchar la canción precisa y echarme a llorar. Tener noticia de otro más de sus sueños, y adoptarlo para mí.
Vale la pena.

Auto-referencia

Enero 14, 2010 por pendulumlikeswing

Yo soy la que mira
Ricardo Castillo

Yo soy la que dice ¡sí¡,
con impulso genuino,
y después se echa para atrás,
la que se aleja,
la escondida en el hueco de cables,
la que quiere pero no desea,
la que desea desear
(sin éxito).
Soy la que lame los zapatos,
la que persigue,
la que vive para complacer, para caer bien,
la niña -tan bonita la niña- sí.
Yo soy la que sueña con ser perra,
aunque su cuerpo no exista,
la que ama hasta el dolor,
y después se caga de la risa,
la que duerme veinte horas
y se levanta a comer como animal preñado.
Yo soy la solitaria más superficial,
la más llorona,
la verdadera reina de lo dramático.